¿Quieres saber qué es un máster, un postgrado, y una FP?

¿Conoces las diferencias entre un Grado, un Postgrado, un Máster, y una FP? Te lo contamos para que no tengas dudas.

Fecha Noviembre
Área de conocimiento empleos del futuro

La etapa formativa tiene, como todo en la vida, sus ciclos. Tras cursar el Bachillerato, y superar la Selectividad o EvAU, el siguiente nivel formativo nos lleva a los estudios superiores, es decir, a la Universidad, donde podremos cursar estudios de grado y postgrado de todas las áreas. Es vital aprovechar al máximo los conocimientos adquiridos durante esta enriquecedora experiencia para salir lo mejor preparados que podamos al competitivo mercado profesional.

Ya en la Universidad, podremos cursar un grado o doble grado de esa área con la que damos respuesta a nuestra especial vocación y guiamos nuestros pasos profesionales por un derrotero u otro, aunque bien es cierto que siempre podremos guiar nuestros pasos hacia otra titulación si consideramos que realmente no es la idónea para nosotros. Asimismo, podremos estudiar otra carrera si nuestra trayectoria profesional no es como esperábamos y queremos apostar por el reciclaje, para “probar suerte” en otra profesión.

¿Qué es un grado? El término título de grado se aplica para nombrar una titulación de educación superior que se consigue al finalizar una carrera universitaria de entre tres y seis años, dependiendo de la universidad y del país en el cual se imparte. A esta oferta formativa cada vez se suman más dobles grados, es decir, dobles titulaciones con las que formarse en dos profesiones.

Tras obtener esta titulación, podemos cursar un máster o postgrado para dar un salto cualitativo en nuestra formación y especializarnos en una área concreta.   

El máster es un tipo de formación superior que permite especializarse en una área o sector y, por tanto, tiene una orientación muy práctica porque su fin es que el alumno pueda aplicar los conocimientos adquiridos en el entorno profesional.

También tenemos a nuestro alcance la posibilidad de estudiar un curso de experto, de menor duración al máster, con el que lograremos adquirir competencias que aportarán aún más valor a nuestro perfil profesional. De hecho, son muchos los profesionales en activo que con frecuencia cursan este tipo de estudios de corta duración, a fin de reciclarse en su profesión o ahondar en aquellos aspectos de su día a día laboral para dominar una materia concreta. 

Los estudios que hemos mencionado anteriormente nos ayudarán a avanzar en el mundo de la empresa, ya que la experiencia y adquirir más formación adicional son las claves para aspirar a mejores funciones profesionales y a ser uno de los perfiles de más demanda en la sociedad. 

Ahora bien, si lo que queremos es enfocar nuestro futuro profesional hacia la docencia universitaria, tendremos que cursar un doctorado, es decir, la formación superior que está más focalizada en la investigación científica de un tema muy específico. Los doctorandos culminarán con éxito su doctorado cuando superen su tesis doctoral, la cual está dirigida por un miembro del personal docente e investigador (PDI) de la Universidad en la que están cursando esta formación superior que abre las puertas a ser profesor universitario y doctor en un área concreta.

¿Cuál es la diferencia entre un Máster y un Doctorado?

Otras de las diferencias que existen entre un máster y un doctorado es la duración, ya que doctorarse lleva más años que obtener el título de Máster, siendo de entre tres y cuatro años, mientras el máster suele llevar dos años, aunque existen otros como el de Formación de Profesorado (de ESO y Bachillerato) que son de menor duración. Asimismo, la dedicación en un doctorado es superior a la del máster. Esto no quiere decir que los másteres sean sencillos, ni mucho menos, son enfoques distintos pero complejos a la vez.

En resumen, podríamos decir que cada una de las dos ofertas formativas nos abre las puertas diferentes a destinos profesionales bien distintos. El máster tiene vinculación directa con la empresa y el doctorado, por su parte, con la Universidad, con el ámbito académico y la investigación. Y es que, el objetivo del doctorado es que el alumno indague en una materia determinada, hasta entonces no explorada a ese nivel, y lo haga recurriendo a la familiarización con las técnicas de investigación más avanzadas y rigurosas. De ahí que han de hacer gala de una dedicación absoluta durante la etapa como doctorandos

Ahora bien, además de estudiar en la Universidad, los estudiantes también pueden estudiar una FP (Formación Profesional) para adquirir las competencias necesarias para ser ese perfil técnico cada vez más demandado por las empresas. Dentro de la FP nos encontramos los ciclos formativos de grado medio y superior, a los que se puede acceder sin haber tenido que enfrentarse a la temida Selectividad (EvAU). 

Para acceder al grado medio, se requiere un nivel académico mínimo de Educación Secundaria Obligatoria o bien de una Formación Profesional Básica. Además, quienes lo cursen tendrán un primer contacto con los estudios postobligatorios no universitarios.

Al terminar el ciclo formativo de grado medio, se obtiene la titulación de Técnico en la profesión correspondiente. De esta manera, en la mayoría de los casos se podrá acceder al mercado laboral en menos de dos años.
A partir de un FP de Grado Medio se puede optar también a estudios superiores, ya sea mediante la realización de un ciclo formativo de grado superior o de Bachillerato.

Los ciclos formativos de grado superior son muy demandados en el mercado laboral, ya que estas titulaciones ofrecen graduados altamente cualificados para el ejercicio de una profesión técnica. Además, existen becas para poder cursar estos estudios de FP de grado superior.

Una formación de este nivel permite alcanzar mandos intermedios en diferentes instituciones, por lo que, la diferencia entre grado medio y superior va asociada también a la proyección laboral que el trabajador puede tener dentro de la entidad. Asimismo, la función del Técnico Superior será de mayor responsabilidad a la del Técnico.

¿Te ha ayudado este post para disipar las dudas? Hay que tener en cuenta el máximo nivel de exigencia al que hay que hacer frente para poder exprimir el aprendizaje que nuestros profesores nos inculcan durante la etapa formativa. Y esta es la que nos acompaña desde la infancia hasta la edad adulta. Ten en cuenta que es muy recomendable continuar ampliando conocimientos durante nuestro ciclo vital. ¡Aprender nunca está de más!