Qué sabemos del coronavirus Covid-19

El nuevo coronavirus Covid-19 está propagándose paulatinamente por el mundo, siendo una amenaza global, convertida en pandemia, que tiene confinados a los ciudadanos de muchos países. Ya se han contagiado más de 954.000 personas en todo el mundo. España, con más de 110.000 positivos, es el tercer país a nivel global en número de contagios, por detrás de Italia (segundo) y de EEUU (primer país en cuanto a casos diagnosticados, más de 200.000).

Fecha Abril
Área de conocimiento Salud

Los profesionales sanitarios cada día ejercer su labor en hospitales desbordados por la pandemia, expuestos a la constante amenaza del virus. Mientras se descubre la vacuna eficaz contra el Covid-19, la esperanza está en confiar que no volvamos a sufrir una crisis sanitaria de estas características.

En diciembre de 2019 Wuhan, en China, se convertía en el epicentro del coronavirus conocido como Covid-19, aunque oficialmente las autoridades chinas no alertaron de su peligrosidad al mundo, hasta enero de 2020. Según hemos podido conocer, un médico chino quiso “dar el aviso” de esta gran amenaza, pero lamentablemente falleció, debido, según se informó, al “Covid-19”.

Desde el inicio de esta amenaza mundial, al detectarse en Wuhan ese primer inquilino del virus, el “paciente 0”, está claro que se ha ido propagando, podríamos decir, con “efecto dominó”, viajando de país a país, asentándose en cada uno de los países, propagándose paulatinamente y alcanzando cifras de afectados que -a priori- ni nos podíamos imaginar. 

Cifras dramáticas, que también están dejando sendos fallecimientos a nivel global. Vidas truncadas por un virus, y que están haciendo mella en muchas familias, cuyo “duelo” por sus seres queridos es de una dureza excepcional por innumerables motivos.

Este virus, el Covid-19, será conocido de por vida por haber expuesto a todos los países a una situación sin precedentes, una amenaza global en la que hay que luchar contra un enemigo común e “invisible”, que llega, actúa, se propaga, va cogiendo cada vez más fuerza y lo peor de todo, acaba con la vida de muchas personas. Es sin duda, lo peor de todo. Lo irrecuperable y dramático, que acaba tocando a todos o casi todos, con algún familiar, amigo o conocido.  

Son muchas las medidas que han ido tomando las autoridades sanitarias y gubernamentales en los diferentes países. Estamos asistiendo al mismo proceso y propagación en cada país, pero hay que reconocer que en algunos países el virus se está cebando especialmente con la población, y de forma fulminante. 

Es especialmente dramática la situación de Italia, España, que en marzo superaban la cifra de fallecimientos de China. Quién nos lo iba a decir cuando veíamos de lejos el nuevo coronavirus, cuando estaba en el país asiático. Pero así son los virus, no entienden ni de países, personas, culturas, ni de estratos sociales, son comunes a toda la humanidad, aunque hay que reconocer que no todos los países tienen a su alcance las medidas sanitarias mínimas y recomendables para poder evitar contagios, como es el caso de muchos países del continente africano. 

En este post compartimos los datos del coronavirus Covid-19 que conocemos hasta el momento, contrastados, y ofrecidos por fuentes oficiales. También queremos que sirva para reconocer -una vez más- la labor de los profesionales sanitarios, entre ellos los enfermeros, a los que cada día devolvemos nuestra gratitud con los aplausos de las ocho de la tarde desde nuestros balcones, terrazas, ventanas, acompasando el himno al que hemos recurrido en España en tiempos del coronavirus: la canción “Resistiré” del Dúo Dinámico, cuyos derechos de uso cedía precisamente esta semana a la Comunidad de Madrid.  

Mapa mundial del Covid-19 

El nuevo coronavirus Covid-19 ha infectado a más de 954.000 personas en todo el mundo, la mayoría en Estados Unidos, con más de 200.000 casos diagnosticados. Italia es el segundo país más afectado del mundo y España, el tercero con más de 110.000 positivos, que ya ha adelantado a China, el epicentro original de la pandemia, con más de 81.000 casos. 

La cifra de decesos en todo el mundo supera los 49.200 y la de recuperados, los 202.000. Italia y España superaron en marzo los fallecimientos de China, sumando entre ambos países más de 23.000 fallecidos. El Covid-19 tuvo gran incidencia en Corea del Sur en febrero, pero logró contener la propagación a mediados de marzo. 

Mapa del Covid-19 en España

Ya se han registrado 110.238 casos de contagio en España, estando activos 73.399, tras el fallecimiento de 10.096 personas y la recuperación de 26.743 pacientes, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad a fecha de 2 de abril de 2020. Lamentablemente, España ha alcanzado el máximo histórico mundial de muertes por coronavirus en un día, 950.

La Comunidad Valenciana, que confirmó el 3 de marzo el primer fallecimiento por el virus en España, ha registrado hasta el momento 443 decesos. Desde entonces, se han contabilizado 4.175 en Madrid, 2.093 en Cataluña, 854 en Castilla-La Mancha, 723 en Castilla y León, 412 en el País Vasco, 343 en Andalucía, 200 en Aragón, 181  en Extremadura, 141 en Navarra, 130 en Galicia, 101 en La Rioja, 69 en Asturias, 68 en Canarias, 60 en Cantabria, 58 en Baleares, 42 en Murcia, dos en Melilla y otro en Ceuta.

La Comunidad de Madrid acumula el mayor número de casos confirmados con 32.155. Le siguen Cataluña (21.804), Castilla-La Mancha (7.682), Castilla y León (7.355), País Vasco (7.317) y Andalucía (6.972). A su vez, se han notificado 6.308 positivos en la Comunidad Valenciana, 4.842 en Galicia, 2.700 casos en Aragón, 2.682 en Navarra, 2.083 en La Rioja, 1.837 en Extremadura, 1.444 casos en las Islas Canarias, 1.384 en Asturias, 1.268 en Cantabria, 1.204 en Baleares, 1.084 en Murcia y 62 en Melilla. Ceuta confirmó su primer caso el 15 de marzo y acumula 55 contagiados confirmados.

La Comunidad de Madrid acumula 32.155 casos positivos y 4.175 muertes. Las edades de las personas fallecidas que han sido comunicadas, oscilan entre los 73 y los 99 años. En cuanto a la cifra de recuperados, es de 12.400, según ha informado el Ministerio de Sanidad.

Solidaridad frente al Covid-19

Lo más positivo de esta crisis sanitaria es la solidaridad que está demostrando nuestro país de diversos motivos: fabricando mascarillas en casa, material sanitario con impresoras 3D, donando material sanitario a los hospitales, y al de campaña emplazado en Ifema, como ha hecho recientemente la Universidad Alfonso X el Sabio, donando comida para ayudar a los profesionales sanitarios y a las personas con necesidades especiales… Un largo etcétera al que habría que sumar otro tipo de ayuda encomiable, como la prestada por aquellas personas que están ayudando a los más vulnerables, a nuestros mayores que viven solos en sus domicilios y que, debido al confinamiento y al ser un colectivo de riesgo, no pueden salir a adquirir los productos de primera necesidad durante el estado de alarma que, recordemos, fue decretado por el Gobierno de España el pasado 14 de marzo durante dos semanas, siendo prorrogado hasta el próximo 11 de abril. Y ya veremos hasta cuando dura. 

La gran labor de los profesionales sanitarios en el epicentro de la pandemia

Hay que destacar la gran labor que están realizando los profesionales sanitarios en la crisis sanitaria por la pandemia del Covid-19. Llama especialmente la atención el desgaste emocional y físico al que se enfrentan cada día los profesionales sanitarios, entre ellos, los enfermeros, que trabajan cada día en el epicentro de la pandemia, sometidos al contacto asistencial durante largas horas con una elevada carga vírica y, por tanto, expuestos al riesgo de contagio permanentemente.

Es común a los enfermeros, y resto de sanitarios, que en su día a día, al volver a su hogar, en el que esperan sus familiares confinados, eviten hablar del drama que viven en su trabajo y procuren evadirse hablando de otras cosas, con la consiguiente carga que esto supone, al no poder desahogarse, al no recurrir a esa necesidad humana para poder expresar lo que uno siente. También hacen un gran esfuerzo diario, de lucha contra la intranquilidad, por si en algún momento pudieran ser foco de contagio del Covid-19. 

Muchos profesionales sanitarios que cada día luchan por los pacientes ingresados en los diversos hospitales españoles, desbordados, con falta de material según alegan, y con un día a día que es de gran crudeza. Ante el desbordamiento común en los hospitales, se ha recurrido a la ayuda de profesionales sanitarios jubilados hace menos de dos años, y también de estudiantes de la rama sanitaria de último curso. Hay que tener en cuenta que muchos sanitarios se han contagiado con el coronavirus Covid-19. Aún con refuerzos, la situación hospitalaria sigue siendo muy complicada ante la crisis sanitaria, cada día ingresan muchos pacientes.

Todo lo comentado anteriormente, nos hace cerciorarnos de la importancia que tiene en nuestra sociedad el trabajo que realizan los profesionales sanitarios. Un área vocacional, que siempre será necesaria. Al fin y al cabo, todos, más tarde o más temprano, estaremos en sus manos, nuestra salud dependerá de sus cuidados y buen hacer.

Dentro del área de Ciencias de la Salud, junto a los médicos, destacan por su importancia los enfermeros. Cada vez son más los jóvenes que cursan el Grado en Enfermería, jóvenes con especial vocación por el cuidado del paciente, por el seguimiento de su tratamiento, y por buscar la humanización de la enfermedad y la calidez asistencial, siendo, en definitiva, el brazo derecho de los médicos.

Ante una crisis sanitaria como la que estamos viviendo a nivel global, nunca está de más ampliar conocimiento cursando el Máster Universitario Online en Urgencias y Emergencias del Adulto para profesionales de Enfermería.
 
Otros se decantan por ser auxiliares de Enfermería, el gran apoyo en la higiene del paciente, entre otros aspectos. 

Quienes se decanten por guiar su vida hacia la rama sanitaria, apostarán por unos perfiles profesionales imprescindibles en cualquier sociedad y época. Y, ante todo, protagonizarán una actividad profesional vocacional, y muy dura, a la vez que gratificante. Y es que, no hay mejor satisfacción profesional y personal que saber que hemos ayudado a que una persona pueda seguir viviendo.